Cuidado Facial

Cómo prevenir las arrugas

Nuestra piel pierde humedad y elasticidad a medida que envejecemos, volviéndola propensa a las arrugas. Los dermatólogos cuentan con muchas herramientas para hacer frente a esas pequeñas líneas que marcan el paso del tiempo, las cuales incluyen cremas recetadas, peelings químicos, y Botox. Pero tal vez la mejor opción es proteger su piel con el fin de prevenir la formación de arrugas en primer lugar.

Como prevenir las arrugas

Cómo prevenir las arrugas

1. No culpe a sus genes. Es cierto que algunas personas envejecen con más gracia que otras. Y aunque los expertos están comenzando a ganar una comprensión más profunda de la forma en que la genética influyen en el proceso de envejecimiento, también están descubriendo que el estilo de vida pueden afectar sus genes. Los genes sólo gobiernan el 30% de lo que envejece, el otro 70% depende de usted.

2. Proteja su piel del sol. A medida que envejece, los genes que controlan la producción de colágeno y la capacidad de su piel para retener agua comienzan a comportarse de una manera que favorece la formación de arrugas. Estos cambios son causados por mutaciones. Un estudio encontró que la piel envejecida que no habían sido expuestas al sol tenía alrededor de 3.800 mutaciones genéticas, mientras que la piel que había sido expuesta al sol tenía alrededor de 10.000 mutaciones en los mismos genes. Por tanto, si el riesgo de cáncer de piel no es suficiente para usar sombreros de ala ancha y bloqueador solar, permita que la vanidad le convenza.

3. Coma, beba y unte antioxidantes. Cuando los rayos ultravioletas son absorbidos por la piel, crean radicales libres, que son moléculas inestables. Los radicales libres pueden aferrarse a su ADN y causar mutaciones que dan lugar a la formación de arrugas. Los antioxidantes ayudan a defender el cuerpo contra los efectos de los radicales libres. Combata las arrugas consumiendo alimentos que contienen antioxidantes (granadas, acaí, arándanos, té verde) y utilice cremas hidratantes y mascarillas que los contiengan.
 
4. Use gafas de sol con regularidad. Las gafas no sólo protegen la piel delicada alrededor de los ojos del sol, sino que también ayudan a evitar entrecerrar los ojos, lo que contribuye directamente a la formación de arrugas.

5. Duerma boca arriba para evitar que las líneas que se forman al dormir, las cuales con el tiempo pueden convertirse en arrugas.

6. Deje de fumar. Los fumadores son casi 5 veces más propensos a tener más arrugas que aquellas personas que no fuman. Fumar puede dañar el colágeno, y fruncir y entrecerrar los ojos y los labios por fumar crear arrugas en el tiempo.

7. Tenga cuidado al secarse el rostro. No se pase la toalla de manera que hale la piel, en su lugar adquiera una toalla pequeña y seque dando plamaditas suaves después de lavar su rostro para conservar la elasticidad y prevenir la formación de arrugas.
   
8. Controle sus expresiones faciales. Las expresiones faciales más animadas producen más pliegues, y los pliegues eventualmente se convierten en arrugas. Puede ser que sea difícil, pero intente no fruncir el ceño, levantar la ceja, y entrecerrar los ojos. Sin embargo, no deje de sonreír o reír. Una sonrisa genuina forma las patas de gallo alrededor de los ojos, pero el poder de la alegría sincera pueden ser más fuertes contra las arrugas que los efectos de no sonreír.
   
9. Sea feliz. En un estudio de mujeres gemelas idénticas (es decir, personas con los mismos genes), los investigadores encontraron que las mujeres divorciadas parecía mayor que sus gemelas casadas o viudas y las mujeres que tomaban antidepresivos parecía mayor que sus gemelas que no tomaban. No está claro si los antidepresivos o la propia depresión causa envejecimiento prematuro, pero estos hallazgos implican que el estar en una relación feliz y tener un enfoque optimista y relajado podría prevenir las arrugas.

10. Consulte a un médico si los productos de venta libre no funcionan y usted está preocupada por las arrugas. Una receta de ácido retinoico puede minimizar la apariencia de arrugas. Las arrugas que surgen exclusivamente de contracciones musculares excesivas, como las líneas horizontales de la frente o las patas de gallo, deben se tratadas con una inyección de la toxina botulínica. Las arrugas profundas pueden necesitar inyecciones de relleno.